Avatar
Creator 1984
f798a380ea82256a912371ef913d3a65dcdbf77ad78137f6afadbd3dc19812b7
CriptoPunk CypherPunk y rebelde

La ultima hija del dragón

El viento trae consigo los gritos de los que callaron por miedo... ¿tú los oyes?

El Imperio no es eterno. Solo es una jaula dorada, construida con huesos de campesinos y mentiras de mandarines.

Yo quemé mi armadura por una causa más grande que la obediencia.

Un dragón duerme bajo mi piel… y despierta con cada mentira que cae.

¿Sigues creyendo que la muralla protege?

No protege. Encierra.

Tú decides: ¿morir arrodillado en nombre del orden… o arder conmigo y nacer libre entre las cenizas?

No hay paz en un trono que sangra por sus cimientos.

¿Y tú… sigues jurando lealtad al Imperio?

Me gustaría dejar también aquí mis sueños lúcidos con Clara, este no es el primer sueño, ya que aún no he recuperado todos.

A partir de ahora también documentaré mis sueños por aquí, inluidos los de Clara, de momento no recuperé todos, con el tiempo lo entendereis todo:

Estaba soñando en el instituto, saliendo de este, me encuento con Clara, Naiara, Lorena, aunque por el camino me encontré con Zeltia la del ......, cuando estuve en una librería/biblioteca me la encontré, más tarde aparecieron, Sophie, Iria, Veva, etc.

Estuvimos hablando de como nos había ido en todo, me presentaron gente, incluso antiguos amigosby compañeros, yo les presenté a los míos, era todo tan real que incluso existía núcleo nacional, además veía a naiara bien.

Más tarde con unos pocos amigos y familia, fuimos de senderimo a un bosque cercano a casa, estaban Samu, Dani pero de mayor, Naiara y Lorena, hicimos muchas cosas, y cuando empezaba a hacerse de noche, así que decidimos separarnos todos excepto Naiara y Lorena que fueron en el coche de mi padre junto conmigo y las llevamos a casa.

luego tomamos otro camino para llegar a mi casa, pero no sé porqué nos paró la policía y nos dijo que había toque de queda, yo me escondí, Más tarde llegamos a casa, poco más tarde sonó el despertador.

(28/4/2025)

pdt. Espero que a Naiara le vaya bien y que no le vuelvan a hacer daño, los hombres, por lo que me ha contado su familia excepto su hermana es imbecil, porque a ella un exnovio la acosa y le hace violencia de género y su familia le hace estar con el en vacaciones.

LA ÚLTIMA HIJA DEL DRAGÓN (Basado en Mulán)

Capítulo 1: La traición bajo la nieve

El viento de la frontera no perdona. Sopla como cuchillas invisibles, tallando la piel hasta que ya no se siente. El campamento chino parecía dormido bajo el manto blanco, pero Mulan sabía la verdad: había sido abandonado.

Ella respiraba hondo, con el corazón hecho nudos. A su alrededor, cadáveres de sus propios hombres. No por el enemigo. Por sus superiores. Había sido una trampa.

— "Retirada estratégica", dijeron... — murmuró, clavando su espada en la nieve, temblando de rabia más que de frío.

Sus ojos escaneaban el horizonte. En el borde de las montañas, banderas mongolas danzaban como llamas. Pero lo que captó su atención no fue el enemigo… fue el silencio del imperio. Nadie vino por ellos. Nadie lloró por los caídos.

Esa noche, entre ruinas y fuego, Mulan enterró a sus compañeros. Uno a uno.

Cuando el último cuerpo desapareció bajo la tierra helada, se quitó el uniforme imperial y lo quemó.

— “Honor, dicen. Pero el honor no calienta a los muertos.”

Desde la sombra, alguien la observaba.

---

Capítulo 2: El rostro del enemigo

Dos días después, Mulan se rindió. No porque estuviera vencida, sino porque había entendido que la guerra que valía la pena ya no se luchaba con los mismos colores.

Fue capturada por un grupo de jinetes mongoles al borde de la tundra. El líder, un hombre con ojos como obsidiana y cicatrices que contaban más historias que las palabras, la miró curioso.

— ¿Por qué vienes sola, guerrera?

— Porque ya no tengo a nadie.

(pausa)

— Y porque ustedes sí entienden lo que significa morir por algo real.

La carcajada del líder fue breve, pero sincera.

— Muchos vienen a suplicar por sus vidas. Tú vienes a ofrecer la tuya. ¿A cambio de qué?

Mulan lo miró sin pestañear.

— A cambio de fuego. A cambio de justicia.

El líder asintió. No dijo que confiaba en ella. No lo necesitaba. Sabía que una tormenta se avecinaba, y ella caminaba en el centro de ella.

Capítulo 3: El pacto de sangre

La prueba no fue un combate. Eso habría sido fácil.

En el corazón del campamento mongol, al pie de una colina custodiada por tótems de cráneos antiguos, Mulan fue conducida a una tienda circular decorada con símbolos que jamás había visto: espirales, ojos abiertos, llamas cruzadas por garras.

Dentro, el aire era espeso como el humo de un incendio viejo. Una anciana con la espalda encorvada y la mirada sin pupilas la esperaba.

— ¿Sabes lo que estás haciendo, hija de dragones? — dijo la anciana sin mover los labios. Su voz parecía brotar de las paredes mismas.

Mulan no respondió. Solo avanzó.

— El imperio no te mató. Solo te rompió. Y tú viniste aquí a buscar las piezas… ¿pero sabes a quién le pertenecen ahora?

La vieja sacó una daga curva, de hueso. Con ella, cortó la palma de Mulan sin aviso. La sangre cayó sobre una piedra negra con inscripciones antiguas. La piedra se encendió.

— Este es el pacto. Ya no sirves a un emperador. Sirves al caos que lo destruirá. A la sombra del norte. A los sin nombre.

La sangre de Mulan no solo ardía: se transformaba. Empezó a tatuarse sola por su brazo, dibujando un dragón de fuego y ceniza, enrollado con flores muertas.

El dolor era insoportable. Pero Mulan no gritó.

De entre el fuego de la piedra, emergió una figura: un dragón oscuro, diferente a Mushu. Más grande, más viejo. Con cuernos como ramas retorcidas y ojos que llevaban siglos de guerra.

Se posó sobre su hombro. No dijo nada. Pero Mulan lo entendió. Ahora tenía poder. Pero no sin costo.

Cuando salió de la tienda, el campamento la miró distinto. Ya no como prisionera. Ni siquiera como aliada.

Era una señal.

Era el arma que esperaban.

Si un gobierno, como los de Europa o EE. UU., quisiera volver "mala" a una persona o manipularla hacia acciones que beneficien sus intereses, usaría tácticas más sutiles y sofisticadas que las de grupos extremistas. Estas estrategias se basarían en propaganda, control de la información, ingeniería social y persuasión psicológica. Aquí algunos métodos que podrían emplear:

---

1. Control narrativo y propaganda

Sesgo mediático: Controlar qué información recibe la persona para dirigir su percepción del bien y el mal.

Repetición de mensajes clave: Usar medios de comunicación y redes sociales para reforzar constantemente una idea.

Creación de héroes y villanos: Exaltar figuras aliadas y demonizar enemigos para moldear la moral del individuo.

---

2. Uso de la psicología social

Presión de grupo: Hacer que la persona sienta que debe alinearse con la opinión mayoritaria.

Manipulación del lenguaje: Redefinir palabras para hacer que ciertas acciones sean vistas como aceptables.

Normalización gradual: Introducir poco a poco ideas radicales hasta que parezcan lógicas y necesarias.

---

3. Incentivos y recompensas

Éxito y estatus: Hacer que apoyar ciertas acciones traiga beneficios personales (trabajos, dinero, prestigio).

Recompensa emocional: Hacer que la persona se sienta parte de algo más grande y moralmente superior.

Protección y apoyo: Garantizar seguridad y estabilidad solo a quienes siguen la línea gubernamental.

---

4. Creación de amenazas y miedo

Fomentar paranoia: Hacer que la persona crea que hay un enemigo constante acechando (terrorismo, espionaje, crisis).

Fabricar crisis: Exagerar o inventar conflictos para justificar medidas extremas.

"Nosotros vs. Ellos": Convencer de que quienes piensan diferente son traidores o enemigos del progreso.

---

5. Ingeniería del consentimiento

Censura estratégica: Ocultar información clave o desacreditar fuentes alternativas.

Manipulación de redes sociales: Usar algoritmos para promover ciertos discursos y enterrar otros.

Uso de influencers y figuras públicas: Hacer que personas admiradas difundan mensajes alineados con la agenda.

---

6. Punto de no retorno

Complicidad en actos cuestionables: Involucrar a la persona en situaciones donde ya no pueda retractarse sin consecuencias.

Creación de dependencia: Asegurar que la persona ya no pueda vivir fuera del sistema (económica o socialmente).

Reescritura de la historia personal: Hacer que la persona se vea a sí misma como parte de la causa y no pueda imaginar otra identidad.

---

Estos métodos no convierten a una persona en "mala" de inmediato, sino que la empujan progresivamente hacia aceptar o justificar acciones que antes vería como inmorales. Los gobiernos democráticos suelen usar versiones más sutiles de estas tácticas, mientras que regímenes más autoritarios las aplican de forma más agresiva y directa.

Título: "El Segundo Nacimiento"

La habitación era blanca, estéril, como un vientre clínico. No había ventanas, solo la luz suave del techo y el zumbido constante del sistema de soporte. Aiden se recostó sobre la cápsula de conversión. El polímero cálido del asiento se amoldó a su cuerpo, y el escáner comenzó a desplazarse lentamente sobre su piel. Un holograma apareció frente a él, mostrando su código genético desplegado como una sinfonía de luz.

«¿Estás segura?», preguntó la voz sintética del sistema.

«Sí», respondió Aiden, sin titubear.

El protocolo se activó.

Un torrente de nanobots, más pequeños que una célula, empezó a fluir por sus venas. No lo sintió como dolor, sino como un calor suave que brotaba desde el centro de sus huesos. Comenzaron en lo más profundo: sus cromosomas. Cada célula fue intervenida, el cromosoma Y extraído, sustituido por una réplica del X, fabricada con precisión atómica. En minutos, Aiden dejó de ser genéticamente XY. Era, célula por célula, XX.

El cambio hormonal vino como una marea invisible. Su cuerpo, obediente, respondió: la testosterona se desactivó, el estrógeno tomó el trono. Sus huesos empezaron a ceder, a remodelarse. La caja torácica se estrechó, la clavícula se afinó. Pudo sentir cómo la presión en su pelvis cambiaba, expandiéndose ligeramente, como si su esqueleto estuviera recordando una forma olvidada.

Los músculos se reacomodaban, perdiendo densidad, volviéndose más suaves, más flexibles. Su piel cambió de textura, volviéndose más tersa, más sensible al tacto del aire. El vello facial retrocedía, deshaciéndose sin dejar rastro.

El proceso era lento, pero constante. Durante días permaneció en la cápsula, alimentada por vía subcutánea, dormitando entre sueños lúcidos. Soñaba con sí misma —no como Aiden, sino como quien siempre había estado ahí, esperando.

La parte más compleja llegó al final. Su aparato reproductor fue desensamblado célula por célula, y en su lugar, como una obra de arte biológica, fue construida una matriz interna. Ovarios funcionales, un útero en formación, una vagina sensible, viva, irrigada. Los tejidos eran suyos, cultivados de su propia biología, pero ahora moldeados por otra verdad genética.

Cuando abrió los ojos al fin, el zumbido había cesado.

Se incorporó lentamente, sentía el peso distinto del cuerpo, la distribución nueva de su equilibrio. Su reflejo la esperaba, suspendido en un panel de cristal. Ya no era un reflejo ajeno. Tenía mejillas suaves, labios más llenos, una mirada distinta, profunda. Sus manos recorrieron su propio rostro, con lágrimas silenciosas deslizándose por la piel recién nacida.

Aiden ya no estaba.

Ella respiró hondo por primera vez.

Y sonrió.