Querido diario,
Hoy, al observar con detenimiento la realidad que nos rodea, he contemplado con una mezcla de tristeza e indignación cómo las diferentes redes sociales se han convertido en plataformas donde proliferan "noticias" tan falsas como las intenciones de muchas personas que conozco. Estos medios digitales solo publican aquello que las masas desean escuchar, sin importarles les interese la verdad, sin importarles las consecuencias. La ética periodística, otrora un pilar fundamental, parece haber desaparecido por completo; ahora solo importan los "likes", las visualizaciones y los algoritmos que determinan el alcance de la información.
Es desolador presenciar como mucha gente se ilusiona con lo que estos falsarios publican en línea, tomándolo como un salvavidas de esperanza en medio de su desesperación y la falta de libertad que los abruma en todos los aspectos de sus vidas.
Vivimos en una nación rica, pero secuestrada por aquellos que solo buscan su propio beneficio a costa del pueblo. Una nación donde el pueblo llano ha perdido todos sus derechos fundamentales. Espero con fervor que este panorama cambie pronto, que la luz de la verdad y la justicia ilumine finalmente nuestras vidas.
Con la esperanza de un mañana mejor,
Argenis Tavacare