Cuando era pequeño podías recoger musgo en la montaña para el belén, podías cortar una rama de abeto para poner en tu casa como árbol de navidad, también podías enterrar a tu difunta mascota en tu finca e incluso en mitad del monte. Los dueños de los bares decidían si fumabas o no en su local, podías decidir si te ponías el cinturón de seguridad o te matabas sin él...
Ahora todo eso está regulado/prohibido por el Estado. La libertad avanza, sin dudas.