El poder moderno no necesita cárceles.
Solo necesita tu comodidad.
Te da pantallas para distraerte, deudas para atarte y miedo para callarte.
Ya no hace falta violencia: basta la rutina.
La gente ya no huye del sistema porque cree que vive dentro de él.
La mayor forma de control no es la opresión, es la gratitud.
Agradeces el salario que se disuelve con la inflación.
Agradeces la “seguridad” de un banco que imprime promesas.
Agradeces el crédito que te encadena 30 años.
Bitcoin rompe ese pacto invisible.
Te recuerda que el poder solo existe mientras lo alimentas.
Que la libertad no se reclama: se practica.
El Estado teme al individuo que ya no depende de él.
Porque un ser humano que no necesita permiso
ya no puede ser gobernado con miedo.
El fiat te domestica.
Bitcoin te incomoda.
Y en esa incomodidad nace la libertad.
#Bitcoin #Poder #Soberanía
