Este chaval es de los pocos que entiende de verdad el problema de las pensiones en España.
Vamos a acabar devorados por el propio sistema: un modelo en el que los partidos políticos dependen cada vez más del voto de los pensionistas, que además son mayoría. A la vez, el Estado necesita inmigración para sostener un esquema de reparto que, si la base de cotizantes no crece, se tambalea.
Y en paralelo se destinan ayudas públicas que, para muchos, alimentan el “efecto llamada”. ¿El resultado? Más gasto, más presión fiscal para financiar pensiones y políticas sociales, y más deuda. Y cuando la deuda crece, también lo hace la inflación.
Sinceramente, ni en la peor película de terror imaginé que acabaríamos así.
