En el estado de WhatsApp nadie ha interactuado, desconozco si alguien me dirá algo cuando me vean cara a cara, ¡ojalá!
Pero no me resistí a enviárselo directamente a ocho amigos, de los que creo que lo verán solo cuatro. Era una excusa muy buena para sacar el tema.
Es que me debato entre decírselo a la gente que aprecio, para que dentro de unos años no me digan "si lo hubiera sabido antes" o "me lo podias haber dicho" y entre ser discreto.
Pero una parte de mi tiene un algo interno muy fuerte que me pide compartirlo, supongo que como a todos nosotros.