“La economía de los esclavos felices”
El truco más brillante del poder fue convertir la esclavitud en estilo de vida.
Ya no hay cadenas, hay deudas.
Ya no hay látigos, hay nóminas.
Ya no hay grilletes, hay hipotecas.
El sistema te da una ilusión de libertad: puedes votar, viajar, comprar.
Pero tu tiempo sigue hipotecado al banco,
tu mente condicionada por la deuda,
tu futuro devorado por la inflación.
Y te convencen de que eso es normal.
De que crecer significa deber.
De que trabajar 40 años por una pensión menguante es “seguridad”.
Bitcoin no promete salvación.
Promete responsabilidad.
Te quita las excusas, te devuelve el control.
Y eso aterra más que cualquier revolución.
Porque la libertad verdadera no se otorga,
se asume.
Y asumirla exige mirar de frente todo lo que el sistema te hizo creer.
Cuando guardas valor en Bitcoin, no solo ahorras dinero.
Recuperas tiempo, dignidad, soberanía.
Y eso no se mide en euros.
Se mide en conciencia.
#Bitcoin #Esclavitud #Despierta
