La división entre conservadores y progresistas, que se ha convertido en la característica dominante de la política moderna, es una división falsa y engañosa. No hay nada que justifique agrupar a los defensores del socialismo y a los defensores del liberalismo bajo el mismo rótulo de progresistas, ni a los defensores del fascismo y a los defensores de la tradición bajo el mismo rótulo de conservadores.
Friedrich Hayek. “Camino de servidumbre”