La verdadera propiedad de un soberano se llama Alodio
Nuestra historia está llena de palabras muy bonitas, palabras que no te enseñan en una escuela y deberías preguntarte por qué es así. Hablemos del alodio, esta palabra no es muy conocida, por lo menos, no para mi.
No hay muchas referencias en libros pero si escribes Alodio en tu buscador encontraras su definición. Te recomiendo que busques su significado etimológico, yo encontré este texto: El alodio (del neerlandés antiguo allōd, "propiedad total", all "total“ y ōd "propiedad“; latín medieval: allod o allodium), es el régimen de propiedad de bienes inmuebles, generalmente tierras, en el cual el propietario tiene el dominio completo sobre ellas.
Yo también me pregunto por qué nadie habla de esta información.
En el mismo texto de la definición etimológica nombran a este señor Hugo Grotius, según dicen es el padre del derecho internacional y del concepto de soberanía. Según Hugo Grotius, los poseedores de tierras alodiales son soberanos porque la tierra alodial es por naturaleza libre, hereditaria, heredada de sus antepasados, soberana y sujeta por la gracia de Dios.
Te confieso que a mi se me erizaron los pelos cuando lo leí, pero todo empezó a tener más sentido.
Sabemos que un territorio no es nada sin sus hombres y mujeres vivos, también sabemos que los sistemas político, religioso y bancario son un fraude ya que se basan en mentiras y en el derecho natural no hay lugar para las mentiras.
Alguien nos adoctrinó muy bién y se encargó de ocultarnos mucha información.
¡Hasta hoy! El Alodio es la propiedad total, cualquier hombre o mujer (solo hay dos géneros), tiene la capacidad de ejercer su soberanía y tomar su Allodium. Dicen que solo se puede acceder si lo has heredado. Bien, estamos vivos, no somos un hombre de paja y en el momento que nuestra madre nos dio a luz, nos convertimos en los herederos del paraiso. ¿Impuestos? Eso es una mentira y repito, en el derecho natural no hay lugar para las mentiras.