En Venezuela, cada día que pasa la población se encuentra más vulnerable. El simple acto de trabajar se ha convertido en una especie de karma duro. Si logras construir un negocio rentable, pronto llegaran diferentes personas allegadas al régimen para despojarte de tu empresa bajo amenazas constantes. Incluso pueden "plantarte" delitos falsos para eliminarte del camino.
Las personas asalariadas trabajan únicamente para sobrevivir, ya que los salarios son tan exiguos que no alcanzan para nada. Mientras que en el sector privado existe cierto nivel de remuneración donde algunas personas pueden ganar entre 50 y 80 dólares semanales, los empleados públicos como maestros, enfermeras y doctores enfrentan una realidad desoladora: su sueldo base no supera los 5 dólares mensuales.
Los llamados "bonos", que no forman parte del salario base, intentan aliviar parcialmente esta crisis salarial. Sin embargo, estos montos extras no se contabilizan para las compensaciones a largo plazo, como las prestaciones sociales y las pensiones. Esta situación genera una dependencia absoluta de un estado todopoderoso y malvado, al que los ciudadanos deben acudir de rodillas para recibir las migajas necesarias para su subsistencia.
El futuro de los venezolanos, bajo el liderazgo de Maduro y su entorno, se presenta negro y sin esperanzas.pero la solución está en nuestras manos, debemos levantarnos y luchar para sacar a esos bandidos a patadas del poder. Hasta cuándo esperar que otros hagan nuestra propia tarea, somos todo un pueblo los que estamos en contra, necesitamos salir a las calles y derrumbar a este régimen malvado y corrupto, basta ya…