Solo cambiaremos las cosas hasta que nos hagamos radicalmente insumisos a hacienda. Todos y cada uno de nosotros deberíamos negarnos en toda su radicalidad a pagar impuestos, especialmente los que tienes que presentar tu un papel. Es que ni se toman la molestia de ir a cobrarte a la fuerza. Somos tan tontos que vamos voluntariamente a pagar como ovejas.