Lo que distingue al sujeto mentalmente sano no es la ausencia de conflictos, externos o intrapsíquicos, sino la capacidad de afrontar unos y otros, y de resolverlos de manera tal que sean las pulsiones libidinales de amor y crecimiento quienes regulen el comportamiento y adaptación, o, en su caso, la lucha contra las circunstancias que se oponen al desenvolvimiento y a la vida.

Reply to this note

Please Login to reply.

Discussion

No replies yet.