“Tenemos la mala costumbre de ocultar nuestras debilidades en el trabajo, como si fueran a despedirnos por no ser perfectos. En los grandes equipos es totalmente al revés: todos los miembros anuncian con orgullo sus puntos fuertes y sus puntos débiles. Así, entre todos, podrán trabajar en potenciar los primeros y en disminuir el efecto de los segundos”.
Manual práctico de los mejores equipos📙
Daniel Coyle