TEXTO: El modelo de negocio de las grandes farmacéuticas se enfrenta periódicamente al problema conocido como "abismo de patentes" cuando expiran las patentes que les permiten fabricar sus rentables productos en exclusiva.
En torno a 2030 se prevé uno de esos "abismos de patentes" y para contrarrestarlo, las grandes farmacéuticas ha optado por cambiar la fabricación de productos basados en químicos por la de productos biotecnológicos (más caros y difíciles de producir). Pero estos fármacos son muy inseguros y provocan numerosos y graves efectos adversos, lo cual dificulta sortear las barreras regulatorias para acceder al mercado.
Para solventar esta cuestión, la OMS está llevando a cabo un proceso de modificación legal para eliminar dichos obstáculos.
Las vacunas de ARNm desarrolladas contra el Covid sentaron un precedente a imitar puesto que, a causa de la declaración de "emergencia", pudieron pasar por alto los procesos legales y de ensayos clínicos que se requieren para la aprobación de productos médicos.
Todo ello es legitimado por la OMS que, impulsada por los socios privados que la financian, promueve una modificación de su reglamento para favorecer la consolidación de este muy rentable mercado.