Hoy mi hijo me ha mirado y he visto en sus ojos los de su abuelo. La verdad es que no sé si ni siquiera se parecen. Inmediatamente he pensado en mi otro abuelo, uno que no está relacionado por sangre. ¿Veré algún día en mi hijo su huella? ¿Está, aunque no la vea? ¿O ya es tan fina la linea que les une, que apenas importa quien fuera uno u otro?