Aún recuerdo el temor a que llegara una factura de teléfono elevada.
Hoy el temor es a tener suscripciones que no has usado.
Gasto controlado pero prácticamente nula utilidad. Como mucho, el saber que si quieres puedes ver lo que ponen en un servicio. Pero no lo vas a hacer, no como para justificar más de 10 euros al mes.