A Juan Pablo Guanipa no lo persiguen por un delito, sino por una convicción: defender la verdad. En Venezuela, alzar la voz cuesta caro… pero callar cuesta la dignidad.

A Juan Pablo Guanipa no lo persiguen por un delito, sino por una convicción: defender la verdad. En Venezuela, alzar la voz cuesta caro… pero callar cuesta la dignidad.

No replies yet.