Otro año más
Y se metió diciembre y empiezan las luces a encandilarse y, a su vez, con las vocecillas de villancicos, a adormecernos en parte las cargas y a dejarnos llevar por el arrullo de cánticos celestiales. Que el niño Dios nos ampare y nos favorezca y nos regale un Fin de Año más tranquilo, sin tantos miedos, sin tantas ambiciones, sin tantas cargas económicas que se avecinan, porque, a pesar de querer cambiar de año rápidamente, dependiendo del cristiano y de cómo le fue a cada quien, empieza la agonía por todo lo que se nos espera a los colombianos. El sofisma del aumento del salario mínimo legal para tratar de enganchar a la mayoría de las personas a quienes el sueldo no les alcanza, con el fin de conseguir apoyo político (lo más nefasto en cada período de elecciones) sin detenerse a pensar que el porcentaje del aumento incide directamente en todo y que, si hay un aumento como tal en cantidad de pesitos, todo lo demás aumenta de acuerdo a ese porcentaje, canasta familiar, arriendos, colegios, transporte. Lo que no debemos olvidar es que, si en la economía los porcentajes son a dedo, porque así quiere imponerlo el gobierno actual, sin tener en cuenta la inflación y todas sus arandelas, muy pronto la situación seguirá tocando más fondo. Por supuesto que estamos en desequilibrio y habría quizá que buscar una forma de dar más oportunidad de trabajo formal, para mantener al mayor número de personas generando sus propios ingresos y encontrando su estabilidad, seguramente las cosas se gozarían de otra manera y las personas podrían entender o asimilar con mayor dignidad que al poder suplir y satisfacer sus necesidades económicas, los resentimientos y las buenas decisiones en beneficio de un colectivo serían mejores. A nivel país, el 2026 está en etapa crítica, controversial, delicada, enredada y aquí no hablo con pesimismo, hablo sobre realidades que estamos viviendo, por eso para Cartagena, señor alcalde y gobernador, sigan como van con sus proyectos de ciudad, metan mano a todos los proyectos anunciados y presentados, sigan pensando en ciudades y departamentos para lograr todo lo que en más de 40 años no se había visto en Cartagena y Bolívar. Dr. Dumek, no eche en saco roto lo del traslado del mercado de Bazurto y haga realidad al 100% lo que mejore a la ciudad para verla crecer, avanzar y progresar. Eso sí, mano dura con la inseguridad, demasiado occiso sin son ni ton, demasiadas vidas acabadas diariamente, hay que tomar medidas para el próximo año para así alcanzar los sueños de una ciudad que merece todo el bien para cada uno de sus habitantes. Bienvenido diciembre, los colores, las luces, los aguinaldos, bienvenido a la cordura, al buen trato y a las mejores decisiones. Celebremos la unión, la esperanza y el esplendor de la ciudad, enfatizando la seguridad, el amor familiar y la construcción comunitaria.
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