El mundo no está dividido entre ricos y pobres, sino entre los que entienden el sistema y los que aún creen que funciona.
La mayoría no ve la jaula porque la puerta está abierta.
Confían en que el dinero “vale algo”,
en que los gobiernos “saben lo que hacen”,
en que los bancos “cuidan de tu ahorro”.
Pero la fe no sostiene la realidad.
La distorsiona.
Bitcoin no vino a cambiar el dinero.
Vino a quitarte la venda.
A mostrarte que la confianza ciega no es virtud, sino sumisión.
No hay mayor acto de fe que creer en quien imprime tu pobreza.
Y no hay mayor acto de lucidez que elegir el código sobre la promesa.
El que entiende Bitcoin no gana más.
Pierde menos.
Pierde miedo, pierde dependencia, pierde obediencia.
#Bitcoin #Conciencia #Verdad
