¿Cómo llegar a ser un buen Detective?

Cualidades principales
La persona ideal para desempeñarse como Detective es aquella que reúne las siguientes cualidades:
a) Muy buenas dotes de observador.
b) Muy buena memoria.
c) Sagacidad
d) Minuciosidad
e) Mucha paciencia.
f) Intuición.
g) Discreción.
h) Perseverancia.
El Detective no nace; se hace
Esa nómina tan extensa de dotes exigibles a los aspirantes a Detective quizás pueda acobardar, en un primer
momento, a buena cantidad de quienes sueñan con imitar al legendario Sherlock Holmes. Sin embargo, aquí
cabe aplicar aquello tan viejo y sabio de que "nadie nace sabiendo"; en otras palabras, el estudio, la voluntad
y la constancia pueden suplir muchas veces con ventaja las carencias naturales.
Hay muchísimos casos de personas que, en apariencia, no están dotadas para esa profesión, y, sin embargo,
con el tiempo llegan a convertirse en famosos Detectives. Uno de los ejemplos más notables es el de Edwuard
Henry, prominente sabueso de Scotland Yard durante el siglo pasado.
Rechazado reiteradamente por su falta de dotes congénitas para desempeñar tales funciones, Henry se
propuso lograr toda la intuición que le había negado la Naturaleza, a base de una larga, paciente y sacrificada
experiencia de años, que él mismo relató así:
̈Alquilé una habitación en un barrio londinense muy frecuentado por elementos del bajo fondo y me dediqué
a observarlos la mayor cantidad de tiempo posible, Frecuenté las casas de juego y clubes nocturnos; trabé
relación con gente de todo tipo (porteros, mozos, sirvientes, etc.) tratando de retener en mi memoria sus
principales rasgos fisonómicos.
De esa manera logré reunir datos que no hubiera podido conseguir de ningún otro modo y que, muchos años
después, me resultaría valiosísimo para mis investigaciones. Por otra parte, las amistades que ya había
cultivado fueron tan útiles para mí que hasta me salvaron la vida en una ocasión: al descubrir mi verdadera
identidad, un ganster, que estaba ebrio, anunció su decisión de eliminarme, y gracias a un mozo de mi
amistad que alcanzó a quitarle las balas a su revólver, escapé milagrosamente de la muerte ̈.