đź’¸ Este es un billete de 100 mil millones de dĂłlares, de Zimbabue.
Emitido en julio de 2008, con vencimiento en diciembre de 2008.
No es broma, asĂ es como termina el dinero fiduciario. Casi todas las monedas fiduciarias de la historia han llegado a cero, y las pocas que quedan van camino de eso.
No por maldad, sino por incentivos.
Una vez que exista el poder de imprimir dinero, se usará.
Si no es hoy, será mañana. Si no por un lĂder, será quien lo reemplace. Quienes se benefician siempre se asegurarán de que el lĂder sea reemplazado por alguien que imprima.
Este no es un problema de Zimbabue. Es una caracterĂstica sistĂ©mica de las monedas fiduciarias. Las mismas fuerzas operan ahora a travĂ©s de la libra esterlina, el euro, el yen japonĂ©s, el franco suizo e incluso el dĂłlar estadounidense.
No se puede arreglar esto desde dentro del sistema. Pero se puede optar por no hacerlo.
El mundo no necesita más promesas.
Necesita reglas. Necesita dinero sĂłlido. Necesita Bitcoin. 