La subversión ideológica de Yuri Bezmenov se refiere a un proceso mediante el cual se manipula la percepción y las creencias de una población con el fin de cambiar su sistema de valores y su forma de pensar. Yuri Bezmenov fue un exagente del KGB que desertó a Occidente en la década de 1970 y se convirtió en un crítico vocal del comunismo soviético y de los métodos que empleaba para expandirse.
Según Bezmenov, la subversión ideológica es un proceso en cuatro etapas que implica la infiltración y manipulación de las instituciones clave de una sociedad, como los medios de comunicación, la educación y los grupos de poder político y financiero. Estas cuatro etapas son:
Etapa de desmoralización: En esta etapa, el objetivo es debilitar la moral y la autoestima de una sociedad, para que sus miembros pierdan la fe en sus valores y creencias fundamentales. Esto se logra mediante la propagación de la ideología marxista-leninista, que se presenta como una alternativa superior al sistema existente.
Etapa de desestabilización: En esta etapa, se busca crear una crisis en la sociedad, a través de la desestabilización de las instituciones clave. Esto se puede hacer a través de la creación de conflictos sociales, la promoción del caos y la confusión, y la incitación a la violencia.
Etapa de crisis: En esta etapa, la sociedad se encuentra en un estado de crisis, lo que permite la consolidación del poder por parte de la élite que está llevando a cabo la subversión. La gente está desesperada por una solución a la crisis y está dispuesta a aceptar cualquier solución que se les ofrezca.
Etapa de normalización: En esta etapa, se establece un nuevo orden social, basado en la ideología marxista-leninista, que se presenta como la única solución a la crisis. Los valores y las creencias tradicionales son suprimidos y reemplazados por los nuevos valores del sistema ideológico dominante.
Bezmenov sostiene que la subversión ideológica es una forma efectiva de conquistar a una sociedad sin necesidad de recurrir a la violencia. En cambio, se trata de un proceso que se basa en la manipulación de la percepción y las creencias de la gente. Para evitar este proceso, Bezmenov sugiere que las sociedades deben estar alertas a la propagación de la ideología marxista-leninista y promover valores y creencias sólidos y tradicionales.