Las personas que están regalando su valioso tiempo al aparato político están ocupadas gritando consignas vacías para defender al títere de turno en esta farsa de elección presidencial.
Pero bueno, me da igual quién gane esta farsa o qué partido termine agarrando el poder.
Lo que realmente me jode es que, aunque ya me harté de la política desde que descubrí el #btc, la realidad no me libera: sigo esclavo de los impuestos y atrapado en un cuerpo que depende del Estado, del laburo y de un sistema que me quiere sumiso.
Así que, una vez más, nos van a obligar a elegir entre los mismos títeres de siempre. Pero que no se engañen: ese títere no va a defenderte. El único que te defiende es el #btc.