De la historia, solo podemos tomar los testimonios honestos e incluso asĂ, no podrás confiar que sean ciertos. La mayorĂa de la historia ha sido falsificada en algĂşn momento. ÂżAlguien te dice, "debes confiar porque lo digo yo"? PĂdele que lo pruebe y verás que acabará refutándose a sĂ mismo.
La historia del imperio romano ha sido agrandada superficialmente por los mismos que tienen la capacidad de manipular el relato que se escribe. Es una opiniĂłn de uno que se lo escuchĂł a otro y este se lo escucho a otro. Podrá ser interesante, pero no signifĂca que sea verdad.
Enseña a tus hijos a desconfiar y por su bién, sácalo de la escuela.