Entre los caminos hacia una revolución libertaria sobresalen dos pilares:
1. Las Organizaciones Autónomas Descentralizadas (DAO), que permiten la gobernanza comunitaria mediante contratos inteligentes y votaciones abiertas.
2. Las plataformas de Finanzas Descentralizadas (DeFi), que amplían el acceso a servicios financieros sin intermediarios, con incentivos transparentes y participación constante.
Ambos modelos fortalecen la autonomía, la innovación y la capacidad de decisión colectiva.