La sociedad simplemente repite lo que el estado quiere que repitan.
Hemos llegado a un punto "orwelliano" sin precedentes, y hay que cruzar la frontera de lo preestablecido para darse cuenta, por ejemplo, que la educación pública es puro adoctrinamiento.
El estado solo busca crear trabajadores obedientes, y lo han conseguido, y tanto que lo han conseguido.
Cualquier opinión que se desvíe del discurso oficial será tachada de insolidaria, de fascista, de machista o cualquier otro adjetivo que te se ocurra, invalidando totalmente la opinión del contrario y no dando pie a debatir.
Lo has podido comprobar durante la pandemia, el comportamiento de la gente ha sido lamentable, en mi caso he perdido ya toda fe en esta sociedad, no existe el pensamiento crítico, los mismos médicos, gente que se supone formada, se rigen por protocolos, sin razonar lo mas mínimo las soluciones que estos aportan.
Han convertido a la sociedad en robots que simplemente siguen las reglas establecidas por el omnipresente estado.
No se cual puede ser el detonante ni si lo habrá, si algo he aprendido con todo esto, es que el ser humano por naturaleza necesita lideres, la mayoría de personas no están preparadas para gobernarse a si mismos ni quieren la libertad.
Por lo tanto, la única posibilidad en el caso de España es que surja un Bukele, y de eso, por muchas razones, estamos muy lejos.