Sobre la creación de dinero por parte de los bancos y de los bancos centrales. Dos apuntes previos.
1. La inflación no la genera meramente “crear” dinero, sino crear dinero por encima de su demanda (de atesoramiento).
2. El dinero creado por los bancos es, en realidad, una deuda pagadera en dinero del banco central. Para que el exceso de dinero bancario pudiera depreciar el dinero del banco central, ambos deberían cotizar siempre a la par. Es decir, que crear una unidad de pasivo bancario fuera exactamente lo mismo que crear una unidad de moneda fiat. Esto es obviamente falso: un banco quebrado no puede recapitalizarse a sí mismo creando su propio dinero (su propia deuda). Y, si no es así, un exceso de pasivos bancarios lo único que provocará es que estos coticen con descuento frente a la moneda fiat, no que la moneda fiat se deprecie (como ocurre con el resto de deudas privadas: si una empresa emite demasiados bonos, estos pasan a cotizar con descuento, no generan inflación).
Dicho esto: el “dinero” creado por los bancos comerciales son pasivos a la vista, amortizables a la orden del acreedor (depositante) cuando éste tiene más de los que desea. Esa reembolsabilidad instantánea de los pasivos bancarios lleva a que la oferta no pueda exceder sostenidamente a su demanda: si eso sucede, los pasivos bancarios no “perderán valor” (oferta superior a la demanda), sino que serán reembolsados por los acreedores. Un pasivo bancario a la vista no puede cotizar con descuento frente a su subyacente. Este reembolso automático de la oferta de pasivos bancarios cuando excede su demanda es lo que se conoce como Ley del Reflujo de Fullarton. Y claro, si los bancos no son capaces de hacer frente a las peticiones de pago de sus acreedores, entonces entrarán en suspensión de pagos (corralito), de ahí la importancia de que los bancos solo creen dinero contra activos líquidos (esto conecta con llamada Doctrina las Letras Reales).
En cambio, con la creación de dinero por parte del banco central no sucede nada de lo anterior. La moneda fiat no es reembolsable a opción de su tenedor. Si el banco central genera un exceso de oferta de moneda fiat sobre su demanda (normalmente, por financiar déficits públicos), no habrá una contracción automática de la oferta monetaria (pues la moneda fiat no es amortizable). Lo que ocurrirá es que la moneda fiat perderá valor, generando inflación (los precios del resto de bienes se expresarán contra un numerario menos valioso). Será esa elevación del nivel de precios lo que aumente la demanda nominal de moneda fiat hasta igualarla con la oferta nominal (se necesita mayor cantidad de dinero para hacer frente a un mismo pago real). El banco central puede discrecionalmente reducir la oferta de moneda fiat cuando detecta que ésta está perdiendo valor, pero para ello es necesario que el gobierno no tenga déficit o que, al menos, pueda financiarlo en los mercados (sin necesidad de monetización de deuda) y que el banco central tenga solvencia suficiente como para absorber el exceso de moneda fiat (vendiendo activos o emitiendo pasivos a plazo).
Por eso la creación de dinero bancario no genera inflación (o al menos no con carácter sostenido: una expansión del crédito podría alimentar el nivel de precios presente a costa del futuro) y la creación de dinero inconvertible por parte del banco central sí lo hace (cuando excede su demanda).