Cada preso político es una historia detenida por la arbitrariedad. Son familias separadas, sueños truncados y proyectos paralizados por razones profundamente cuestionadas.
La libertad es un derecho, no un privilegio.
Cada preso político es una historia detenida por la arbitrariedad. Son familias separadas, sueños truncados y proyectos paralizados por razones profundamente cuestionadas.
La libertad es un derecho, no un privilegio.
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