Mantente humilde como Epicuro.
Epicuro consideraba que el placer era el bien supremo y que se podía alcanzar a través de la búsqueda de la sabiduría, la amistad y la moderación en los deseos. Para él, el placer no se limitaba a los placeres físicos o hedonistas, sino que abarcaba el disfrute de la tranquilidad del alma y la ausencia de dolor y sufrimiento.
En su filosofía, Epicuro promovía la idea de vivir una vida simple y retirada de los deseos excesivos y las preocupaciones mundanas. Consideraba que el miedo a la muerte y a los dioses era irracional, y sostenía que el objetivo era buscar una vida libre de temores y en armonía con la naturaleza.
Epicuro también defendía la importancia de la amistad y la comunidad en la búsqueda de la felicidad. Creía que los lazos afectivos y el compartir momentos con amigos eran fundamentales para alcanzar una vida plena y satisfactoria.
La filosofía de Epicuro tuvo una influencia duradera en la historia del pensamiento occidental. Sus ideas sobre el placer, la felicidad y la importancia de la amistad han resonado a lo largo de los siglos, y su enfoque en la búsqueda de una vida equilibrada y libre de temores sigue siendo relevante en la actualidad.