Las libertades democráticas no son concesiones pasajeras, sino conquistas permanentes que se fortalecen cuando las garantías en protección de derechos aseguran que cada ciudadano viva sin temor a la arbitrariedad; y es en la unión de seguridad y justicia donde esas libertades encuentran resguardo, consolidándose finalmente en el orden y la estabilidad que solo la restauración plena del estado de derecho puede ofrecer.
¡Échale voluntad, que la historia se escribe con coraje y determinación!
