"Cuando se reconoce el valor del dinero, la gente suele ser mucho más exigente con su consumo y ahorrar una parte importante de sus ingresos para el futuro. La cultura del consumo ostentoso, de comprar como terapia, de tener que cambiar a todas horas tonterías de plástico barato por otras más nuevas…, esta cultura no tendrá cabida en una sociedad con una moneda cuyo valor se aprecie con el tiempo. Semejante mundo hará que la gente desarrolle una menor preferencia temporal, ya que sus decisiones pecuniarias guiarán sus acciones hacia el futuro, enseñándoles a valorarlo cada vez más. Así pues, podemos ver cómo esta sociedad suscitaría no sólo que la gente ahorrara e invirtiera más, sino que también conseguiría que se orientara moral, artística y culturalmente al futuro a largo plazo. Una moneda que se aprecia incentiva el ahorro, ya que éste adquiere poder adquisitivo con el tiempo."

Reply to this note

Please Login to reply.

Discussion

No replies yet.