Vivimos rodeados de ruido.
Noticias, promesas, cifras, opiniones.
Todo se mueve tan rápido que parece que pasa algo,
pero nada cambia realmente.
El ruido mantiene el sistema vivo.
Cuanto más confuso estás, menos preguntas haces.
Cuanto más asustado estás, más obedeces.
Bitcoin es lo opuesto al ruido.
No grita, no pide atención.
Solo sigue, bloque a bloque,
en silencio, incorruptible, exacto.
Mientras los gobiernos improvisan rescates,
Bitcoin mantiene su ritmo.
Mientras los bancos se derrumban,
Bitcoin produce un nuevo bloque, sin drama.
Ese silencio no es debilidad.
Es una forma de poder que no necesita mentir.
Una fuerza tan constante que parece invisible,
pero que un día lo transformará todo.
El ruido pasará.
El código quedará.
#Bitcoin #Verdad #Silencio
