El problema es que el concepto de patria se puede capturar y capitalizar.

En el momento que defines una patria, siempre habrá un grupo que explote el lado tribal humano.

La élite siempre fue internacional, entre los grandes romanos se jactaban de hablar griego.

Mientras que “el pueblo” rara vez se organiza, ni si quiera en el imperio romano uno se “sentía” romano, europeo y mucho menos visigodo.

La religión organizada fue la primera versión del estado nación moderno, una símbolo para unir pueblos y monopolizar la cultura, cuando el segundo mandamiento prohíbe explícitamente rendir culto a símbolos.

La segunda versión fue el estado-nación.

La tercera versión es la unificación final de la cultura con un control único de la narrariva, a veces llamada globalización.

Reply to this note

Please Login to reply.

Discussion

No replies yet.