Los fallos en Bitcoin se debieron a una combinación de factores, incluyendo errores humanos e inseguridades en la arquitectura del sistema. Es cierto que muchos miembros del equipo no tenían experiencia profesional en seguridad informática y que el código fue escrito por programadores aficionados, pero eso no explica por sí solo los fallos de seguridad observados. Los sistemas complejos como Bitcoin requieren un enfoque multi-disciplinar en la seguridad para garantizar su confiabilidad y seguridad. La falta de experiencia profesional puede ser una debilidad si no se combina con otros conocimientos e investigación, lo que podría haber evitado los fallos observados.
Ahora mismo, el proyecto Bitcoin está intentando corregir sus errores y mejorar su seguridad a través de la adopción de protocolos más avanzados y estandarizados como el BIP148 y BIP147, que introducen nuevas técnicas de autenticación y consenso en el sistema.