Eres un narcisista?
La historia de Narciso es una de las más conocidas de la mitología griega. Narciso era un joven extraordinariamente hermoso, hijo del dios río Cefiso y la ninfa Liríope. Su belleza era tan deslumbrante que tanto hombres como mujeres se enamoraban perdidamente de él.
Sin embargo, Narciso era extremadamente arrogante y desdeñaba a todos aquellos que se enamoraban de él. Un día, la ninfa Eco, que había sido castigada por Hera para solo poder repetir las últimas palabras de lo que otros decían, se enamoró perdidamente de Narciso. Eco seguía a Narciso en secreto, pero cuando intentó hablarle, solo pudo repetir sus últimas palabras. Esto enfureció a Narciso, quien la rechazó cruelmente.
Como castigo por su arrogancia, Némesis, la diosa de la venganza, decidió hacer que Narciso se enamorara de sí mismo. Un día, Narciso se detuvo junto a un estanque y, al mirarse en el agua, quedó cautivado por su propia imagen. Enamorado de su reflejo, no podía apartar la vista y quedó atrapado en su propio amor por sí mismo.
Narciso se quedó junto al estanque, consumiéndose de amor por su propia imagen, hasta que finalmente murió de tristeza y desesperación. En el lugar donde murió, brotó una hermosa flor conocida como narciso.
La historia de Narciso es una alegoría sobre la vanidad y el amor propio excesivo. También sirve como una advertencia sobre las consecuencias de la arrogancia y la incapacidad de amar y apreciar a otros más allá de la apariencia física.