Permítanme ser claro: cualquiera que se oponga a Bitcoin va en contra de la libertad monetaria y la soberanía individual. El dinero no es solo un medio de pago; es un fenómeno social emergente que debe ser defendido desde el control central. En el momento político y geopolítico actual, tienes que saber cómo elegir tu lado. La mía es la del dinero sano, la descentralización y la libertad personal. Viva Bitcoin.