Cada generación olvida algo.
Nosotros olvidamos lo que significa ahorrar.
Nuestros abuelos guardaban valor.
Nosotros guardamos ilusión.
Ellos trabajaban para poseer.
Nosotros trabajamos para pagar intereses.
Ellos tenían tiempo.
Nosotros tenemos notificaciones.
El sistema te quiere distraído porque el distraído no recuerda.
Y el que no recuerda, repite la historia:
la de confiar en el mismo dinero que ya falló antes.
Bitcoin no te promete un paraíso.
Te promete memoria.
Un valor que no se diluye.
Un tiempo que no se evapora.
Y en una época donde todo se olvida tan rápido,
eso ya es una forma de revolución.
El olvido es la herramienta del poder.
La memoria, su fin.
#Bitcoin #Tiempo #Verdad