en España ayuntamientos, con sus alcaldes y concejales, tienen un poder discrecional inmenso para decidir qué suelo se urbaniza, cómo y quién construye. Esta proximidad entre el poder político local y los intereses económicos facilitaba los tratos de favor y la corrupción.
La gente inteligente se va fuera de España en el país del cemento y del ladrillo te prohíben vivir en el campo pues dicen que tu terreno es rústico y sino los vecinos te denuncian por dormir en tu terreno