https://extramurosrevista.com/yonquis-de-la-dopamina-o-por-que-deberias-perseguir-el-dolor/
La perseverancia frente a los desafíos y las adversidades tiene un reflejo biológico en en cerebro haciendo aumentar una parte llamada córtex del cíngulo anterior.
Se habla de la dopamina, la cual nos proporciona una sensación de satisfacción, pero que no se libera con la obtención del placer, sino con la perspectiva de obtenerlo. Su ausencia provoca falta de interés por la obtención de la recompensa, es decir, nos puede gustar algo pero, sin dopamina, no vamos a desear obtenerlo.
Nuestra actual sociedad, entregada al confort y que ofrece placer sin esfuerzo, nos proporciona incesantes estímulos que nos hacen liberar dopamina a través de atajos, sin el esfuerzo necesario para obtener la recompensa. Debido a que el ser humano está diseñado para buscar el placer en un ambiente hostil, la comodidad permanente provoca que las molestias se perciban más intensamente mientras que hace disminuir la intensidad de los placeres. En conclusión, sin el dolor, el placer se reduce y desaparece.
La actual debilidad de Occidente yace en que, al igual que los yonkis, necesitamos cada vez una dosis de mayor intensidad para obtener el mismo grado de satisfacción lo cual da como resultado la apatía.
Como remedio se propone la abstinencia y luego, como entrenamiento, la exposición intermitente al dolor y a la incomodidad.