Sí. Cuando entiendes que miles de mujeres no pueden ni abrir una cuenta bancaria,
empiezas a ver qué tan revolucionario puede ser tener acceso directo al valor.
Sí. Cuando entiendes que miles de mujeres no pueden ni abrir una cuenta bancaria,
empiezas a ver qué tan revolucionario puede ser tener acceso directo al valor.
No replies yet.