Estoy agotada. Agotada de pruebas absurdas, de juegos de poder disfrazados de profesionalismo, de periodistas que no investigan para sanar, sino para hundir de nuevo. De la escuela religiosa que trabaje donde repiten los mismos ciclos de violencia, generación tras generación, predicando fe mientras cultivan culpa y silencio.

Los curadores de arte solo reciclan el daño con palabras bonitas. Y lo más duro: los espacios donde creí que hermandad, como pyscyna, me dejaron peor. De mi exnovio hipócrita.Me dejaron en depresión.

Reply to this note

Please Login to reply.

Discussion

No replies yet.