nostr:nprofile1qqsgydql3q4ka27d9wnlrmus4tvkrnc8ftc4h8h5fgyln54gl0a7dgspp4mhxue69uhkummn9ekx7mqpzemhxue69uhhyetvv9ujumn0wvh8xmmrd9skcju9hvt te deseo un lindo día.Voy a dormir un buen rato. Provechoso dia.
nostr:nprofile1qqsgydql3q4ka27d9wnlrmus4tvkrnc8ftc4h8h5fgyln54gl0a7dgspp4mhxue69uhkummn9ekx7mqpzemhxue69uhhyetvv9ujumn0wvh8xmmrd9skcju9hvt cómo aguantas a lxs periodistas pasivo agresivos? No aguanto. Renunció.
Otro golpe pasivo agresivo no quiero, guárdense sus guantes blancos para otro dia.Hoy No estoy para su violencia disfrazada de investigación. Hoy renunció
Obrera de arte pero con pensamiento crítico. La personas necesitan hacer cargo, como yo pude responder mis condiciones. Por elles son privilegiades.
Dejen babosa, investiguen para conozcan las verdades de asunto, dejen los amiguismos. Yo también minoría y respondo y elles tienen más poder jerárquico en sistema de arte respondan curadores
Trabajen ustedes perodistas y deje vivir en paz
Quiero ver lxs a ustedes con depresión, teniendo que manejar tres conflictos con grupo y uno su exnovio , sin ser violenta de verdad y manejar periodistas con sus pruebas absurdas por que están paranoicos , con el poco cerebro que le dejan tener a una, decirme no llore y que escriba bien. Paulo coelho ustedes , que investigan de verdad a las partes involucradas, cuantas veces dije investigarán curadores por doña Virginia Pérez R y a lxs artistas y señoras fariseas
Quienes dar puñal a los curadores como un beso de judas son Stefani Williams y Javier Calvo por ellos tiene doble agenda
No necesito mentir, porque mentir no me trae ninguna ganancia real. Pero diciendo la verdad, lo perdí todo. A los periodistas solo les pedí que me dejaran vivir en paz, y en vez de eso me hundieron. Me derribaron, me hicieron caer y no me dejaron levantarme.
Dejen de inventar. No soy una espía. No soy Paulo Coelho. Soy una persona creativa, intensa, directa. Ese invento —esa narrativa absurda— salió de Habacuc, de mi exnovio, y de otrxs que no supieron manejar mi claridad. No apoyo curadores íntimos ni redes de poder disfrazadas de cultura. No apoyo a inti Guerrero, ni a Emiliano Valvez, ni a Pablo León de la Barra con su gestión de exotismo, ni manejo hicieron teorética
Nunca voy a dar una puñalada por detrás, s esos curadores, ni nadie, porque no es mi forma de estar en el mundo. Yo me cuidaría de lxs artistas de pyscyna que con estos curadores ellos tiene doble agenda Si lo quieren hundir sigan pruebas absurdas, hagan trabajo a los curadores y artistas que odian y a las señoras fariseas
Estoy agotada. Agotada de pruebas absurdas, de juegos de poder disfrazados de profesionalismo, de periodistas que no investigan para sanar, sino para hundir de nuevo. De la escuela religiosa que trabaje donde repiten los mismos ciclos de violencia, generación tras generación, predicando fe mientras cultivan culpa y silencio.
Los curadores de arte solo reciclan el daño con palabras bonitas. Y lo más duro: los espacios donde creí que hermandad, como pyscyna, me dejaron peor. De mi exnovio hipócrita.Me dejaron en depresión.
Aquí triunfa la gente que finge. Como mi exnovio, siempre asentado, diciendo lo que los demás querían oír, mientras por dentro solo seguía su propia agenda. Sonríen, aplauden, debaten sin decir nada real. Y si tú decides hablar con honestidad, pierdes. Pierdes tiempo, energía, respeto. Aquí, decir la verdad es una desventaja. Callar y actuar por detrás, en cambio, es una estrategia. Y luego preguntan por qué uno quiere irse.
En este país no hace falta dispararte para matarte. Te eliminan de forma más lenta: con ansiedad, con tristeza, con esa depresión que te apagan desde adentro. Aquí no hay ejército, pero sí mafias disfrazadas de santos. Las élites religiosas bendicen el poder mientras hunden al pueblo en el miedo y el silencio. La prensa, que debería hablar, coopera. Y la verdad, cuando se asoma, se convierte en blanco.
Sobrevives con la cabeza agachada, tragando palabras, esquivando miradas. Porque todo aquí es por detrás. Te dan la mano y te clavan la daga con la otra. Se visten de paz, pero reparten muerte.
Y después, con cara de sorpresa, preguntan por qué quieres irte. Como si no vieran lo que hacen. Como si no entendieran que vivir no es simplemente respirar.
Aquí no necesitan balas para matarte. Te eliminan despacio, con depresión inducida, sembrándote dudas, vaciándote el alma. Te aíslan, te silencian, te quiebran por dentro. Matan el cerebro antes que el cuerpo. Es un crimen sin sangre, pero con víctimas por miles. Y lo peor: lo hacen sonriendo, deseándote bendiciones.
No se puede vivir en paz en un país sin ejército, donde el poder está en manos de mafias disfrazadas de líderes morales. Aquí no hay balas oficiales, pero sí silencios comprados. Hasta los periodistas, que deberían defender la verdad, cooperan con el sistema, repitiendo discursos vacíos mientras callan lo esencial. En este país, la paz es solo una fachada. Lo que reina es el miedo, la doble cara y el castigo a quien se atreve a hablar.
En un país donde asesinan a quienes se atreven a descubrir la corrupción de las élites religiosas, ¿cómo no tener miedo? Aquí todo se mueve por debajo de la mesa. No hay ejército, pero sí mafias disfrazadas de santos. El peligro no lleva uniforme: viste de pulcritud, sonríe en la misa o en el culto y habla de paz mientras ordena silencios.
Sobrevivir en un entorno donde predomina la pasivo-agresividad puede ser muy desgastante. En contextos así, la comunicación se vuelve ambigua, la crítica se disfraza de indirectas, y el conflicto rara vez se aborda de frente. Esto genera un ambiente donde es difícil confiar, expresar desacuerdo sin consecuencias ocultas o simplemente relajarse sin leer entre líneas todo el tiempo.
Sobrevivir —y ojalá, vivir bien— en ese contexto implica algunas estrategias:
1. Desarrollar inteligencia emocional: entender tus emociones y las de los demás te ayuda a no reaccionar impulsivamente ni caer en juegos psicológicos.
2. Comunicación asertiva: ser claro y directo sin ser agresivo. La asertividad suele desarmar la pasivo-agresividad, aunque no siempre es fácil practicarla.
3. Poner límites con calma: si alguien usa comentarios sarcásticos, evasivos o indirectas para manipular o herir, establecer límites es crucial, aunque incómodo.
4. Evitar engancharte: no todo merece respuesta. A veces, ignorar ciertos comportamientos también es una forma de proteger tu energía.
5. Buscar espacios más sanos: amistades, trabajos o círculos donde haya una cultura de honestidad emocional pueden marcar la diferencia, incluso dentro de un país más pasivo-agresivo en general.
la resiliencia es el precio del avanzar.
Hay momentos en que uno debe soportar entornos difíciles, personas complicadas o injusticias temporales, no por debilidad, sino por estrategia: porque sabes que estás construyendo algo más grande, que tu meta vale más que el mal rato.
💡 Pero ojo: "aguantar" no es lo mismo que "resignarse"
* Aguantar con propósito es decirte: “Esto es duro, pero sé a dónde voy. Es temporal.”
* Resignarse sin rumbo es decir: “Esto es así y ya no puedo hacer nada.”
🛠️ Algunas ideas para sobrevivir sin romperte:
1. Recuérdate por qué empezaste. Ten claro tu objetivo, repítelo como un mantra: "Esto no es eterno, esto me acerca a lo que quiero."
2. Crea pequeñas victorias. Celebrar avances (aunque sean mínimos) te da fuerza para seguir.
3. Desahógate con quien sí te entienda. No tienes que ser de hierro. Buscar apoyo no te debilita, te mantiene humano.
4. Planifica tu salida. Aguantar no significa quedarte atrapado. Que el aguante sea parte de un plan, no una jaula.
A veces el camino hacia tus sueños pasa por zonas donde nadie más tendría el valor de seguir caminando.
Es frustrante y doloroso cuando ayudas a alguien con buena intención y luego esa persona te responde con envidia, rechazo o incluso actitudes hostiles. Es una situación más común de lo que parece, y aquí hay algunas ideas que te pueden ayudar a entender y manejar esto:
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### 🔍 ¿Por qué puede pasar esto?
1. **La envidia nace de la inseguridad**, no de lo que tú hiciste.
A veces, al ayudar, sin querer haces evidente que tú estás en una posición más fuerte o capaz, y eso puede activar complejos en la otra persona.
2. **No todos saben recibir ayuda**.
Algunas personas sienten que aceptar ayuda las hace ver débiles o inferiores, y eso puede dañar su ego.
3. **El orgullo o la comparación** pueden sabotear la relación.
En vez de gratitud, sienten resentimiento porque se ven a sí mismos en desventaja.
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### 🤔 ¿Qué hacer en este tipo de situaciones?
* **Pon límites sin dejar de ser tú**. No tienes que seguir ayudando a quien responde con hostilidad o mala actitud.
* **No tomes la envidia como algo personal**. Es un reflejo de la otra persona, no un fallo tuyo.
* **Evalúa la relación**. ¿Vale la pena mantener el vínculo? ¿Es alguien con quien trabajas, o alguien cercano?
* **Sé cordial, pero más prudente**. Puedes seguir siendo amable sin exponerte demasiado emocionalmente.
"No todos los que reciben tu luz sabrán agradecerla. Algunos, simplemente, te envidiarán por brillar."
🧠 ¿Qué es la depresión por acoso laboral y religioso?
Acoso laboral (o mobbing) ocurre cuando una persona es sistemáticamente hostigada en el lugar de trabajo, a través de humillaciones, exclusión, sabotajes, etc.
Acoso religioso se refiere a cuando alguien es atacado, discriminado o marginado por sus creencias, prácticas religiosas o falta de ellas. Puede manifestarse como burlas, presiones para participar en rituales, comentarios ofensivos o exclusión.
Cuando estos tipos de acoso ocurren de forma constante, pueden generar síntomas depresivos como:
* Tristeza profunda y prolongada
* Pérdida de motivación o interés en actividades
* Baja autoestima
* Aislamiento social
* Problemas para dormir o comer
* Pensamientos negativos recurrentes
⚖️ ¿Qué puedes hacer?
1. Reconocer que no es tu culpa
Ningún tipo de acoso es justificable. No es tu responsabilidad tolerarlo ni adaptarte a él.
2. Buscar ayuda profesional
Hablar con un psicólogo o psiquiatra puede ayudarte a tratar la depresión y aprender herramientas para enfrentar el acoso. Muchos profesionales también pueden ayudarte a documentar lo que estás viviendo.
3. Documentar todo
Anota fechas, horas, personas involucradas, lo que se dijo o hizo, testigos, y guarda correos o mensajes. Esto es clave si decides tomar medidas legales o presentar una queja formal.
4. Recursos legales o institucionales
Dependiendo del país en el que te encuentres, puedes tener derecho a:
* Denunciar el acoso laboral ante el Ministerio de Trabajo o una entidad similar.
* Solicitar protección por discriminación religiosa.
* Acudir a recursos como sindicatos, defensorías de derechos humanos o comités de ética laboral.
Puedo ayudarte a buscar los recursos específicos de tu país si me lo indicas.
5. Buscar apoyo emocional
Habla con personas de confianza, como amigos, familiares o comunidades (sean religiosas o no) que te respeten y te validen.
🌱 Tu bienestar es prioridad
Tú tienes derecho a trabajar y vivir en un entorno donde seas respetado/a por lo que eres y en lo que crees. Aunque ahora todo parezca oscuro, con apoyo adecuado, es posible recuperar tu salud emocional y protegerte del daño continuo.
Madame de Pompadour, a través de su influencia y patronazgo, dejó una marca significativa en la cultura y la historia de Francia.
Contribuciones:
Mecenazgo artístico:
Madame de Pompadour fue una gran mecenas de las artes, apoyando a pintores como François Boucher, escultores y otros artistas. Se le atribuye un papel importante en la promoción del estilo rococó.
Fábrica de porcelana de Sèvres:
Apoyó la fundación de la fábrica real de porcelana de Sèvres, donde se creó el famoso "rosa Pompadour" en su honor.
La Enciclopedia:
Defendió la publicación de la Enciclopedia de Diderot y d'Alembert, una obra clave de la Ilustración, y también protegió a Montesquieu.
Arquitectura:
Participó en el diseño y la construcción de importantes monumentos como la Plaza de la Concordia y el Hôtel d'Évreux (actual Palacio del Elíseo).
Influencia política y social:
Más allá de su papel como amante del rey, se convirtió en su confidente y consejera, influyendo en decisiones políticas y en la vida social de la corte.
