Es evidente que el enfrentamiento que escenifican los políticos no es más que un puto paripé, pues todos tienen los incentivos perfectamente alineados en pos de un objetivo común: joder a los súbditos (ya no somos ciudadanos) lo máximo posible, especialmente a los que pagan impuestos, para poder echarse la culpa unos a otros de la mala situación, mientras luego se reparten el botín. La única competición que tienen es a ver quién roba más.

El que todavía sea crea el engañabobos izquierda/derecha no merece otro calificativo que el de ser un auténtico y soberano imbécil. Y no lo digo yo, ya lo ponía de manifiesto Ortega y Gasset hace casi 100 años.
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