El plan ha sido provocar el mayor daño posible. Así pueden aprovechar a seguir con la matraca del "cambio climático" y aplicar más control, pérdida de libertades e impuestos "verdes". El agua de España está siendo toda vendida a extranjeros, igual que multinacionales están expropiando terrenos fértiles a propietarios con plantaciones para meter placas solares, que aumentan la temperatura del lugar, destruyen todos los nutrientes de la tierra, entre muchas otras cosas. España tiene un presente negro y un futuro todavía peor, esta es la triste realidad