Hermano, corruptas no, pecadores como todos. Lo que pasa es que se ha consolidado la idea de que si pecamos somos incoherentes y todo es mentira. En nuestra debilidad interviene Jesucristo si le dejamos, y ahí se manifiesta su poder, para que nadie se atribuya su gloria y los demás descubran con certeza que no ha ocurrido por méritos humanos.
Me ha gustado tu mensaje, ya que has descubierto que ese agua da la felicidad. Deseo que algún día que tengas un encuentro con la fuente, pero para eso hay que ser libre.
El Señor es un caballero, y no entrará en tu corazón si tú no quieres, no te fuerza, te espera con paciencia. Descubrir esto es lo mas grande que se puede experimentar.