El dinero como tecnología civilizadora
Discussion
El dinero funciona como una herramienta cooperativa que facilita los intercambios; sin él, la transferencia de propiedad suele depender de la proyección o el uso de la violencia.
Los chatarlistas sostienen que el dinero lo crea el estado como instrumento de recaudacion. Sin embargo este aparece antes que la institucion del palacio en los templos.
Las principales funciones del dinero son servir como medio de intercambio, unidad de cuenta y depósito de valor.
El trueque existió, pero la dificultad para establecer una unidad de cuenta y la falta de coincidencia temporal entre las necesidades de las partes complicaban los intercambios directos.
La alternativa al comercio, ya sea mediante intercambio o dinero, es el uso de la violencia.
El Estado, al ejercer el monopolio de la violencia en el territorio bajo su control, impone de manera coactiva qué forma de dinero debe usarse.
Características de un buen dinero:
Verificable, fungible, portable, duradero, divisible, escaso
El grano y las conchas marinas se usaron como dinero en el pasado pero su mal desempeño en cuanto a durabilidad y escasez provocó que fueran reemplazadas por un dinero con mejores características.
La ley de Gresham establece que cuando compiten dos formas de dinero de igual valor nominal pero distinto valor intrínseco, el dinero de menor valor real (“el malo”) desplaza de la circulación al dinero de mayor valor (“el bueno”), ya que las personas tienden a ahorrar el más valioso y gastar el menos valioso.
Las propiedades intrínsicas del oro, superiores a las de cualquier otra forma de dinero, han hecho que la gran mayoría de civilizaciones lo elijan como reserva de valor.
Si descartas de la tabla periódica los siguientes elementos: gases y líquidos, los muy reactivos, los tóxicos o radiactivos y los sintéticos, te quedan menos de 10 opciones, de las cuales el oro y la plata son las únicas que son relativamente fáciles de extraer y trabajar.
La calidad del dinero influye directamente en la preferencia temporal de las personas.
El Gobernante/Estado siempre tendrá un fuerte incentivo en devaluar la moneda que controla para costear sus políticas.
Los romanos en ocasiones disminuían la pureza del oro con que acuñaban sus monedas, especialmente el áureo pero mantenian su valor nominal.
El ahorro no deja de ser una molestia autoimpuesta sin más motivo que el de la previsión de un futuro incierto.
No se puede gravar lo que no se puede contar ni lo que no deja rastro en un recibo.
Los mercados siempre ejercen mayores presiones sobre los propietarios más débiles ya que promueve la eficiencia al quitar activos de dichas manos.
Las restricciones sociales limitan la experimentación y el comportamiento innovador, incluso con el obvio coste de seguir haciendo las cosas mal.
La confianza es deflacionaria.
1. La confianza en la moneda reduce incertidumbre.
2. Reducir incertidumbre reduce preferencia temporal.
3. Reducir preferencia temporal es “deflacionario” porque baja precios relativos futuros
Podium histórico en longevidad monetaria:
- sólido de oro romano
- denario romano
- búho ateniense
Como característica distintiva, las 3 monedas compartieron la escasa manipulación por sus respectivas autoridades monetarias.
Una moneda acuñada es simplemente una cantidad de metal que ha sido pesado y sellado (es decir garantizado) por una autoridad.
La utilización del dinero como medio para fomentar la identidad nacional y generar cohesión social mediante el establecimiento de símbolos comunitarios es una práctica que nació desde los orígenes de la acuñación monetaria y que sobrevive hasta nuestros días.
Los gobernantes han abusado siempre que han podido de la institución del dinero para extraer recursos de sus ciudadanos mediante devaluaciones, reacuñaciones de monedas y otros instrumentos.
No hay ninguna necesidad intrínseca de que la moneda se deprecie o de que el coste nominal de la vida aumente cada año.
Los rendimientos después de impuestos para los ahorradores aumentarán a medida que los recursos se escapen del control de los gobiernos.